¿EXISTE EL AMOR PERFECTO?

YO CREO EN EL AMOR VERDADERO

El amor ideal y perfecto que se nos enseñan desde pequeños en Disney y películas americanas… nos puede crear ciertas dificultades a la hora de enfrentarnos con la realidad en las relaciones amorosas. Buscamos amores perfectos e imposibles que no existen, cuando lo importante es aspirar a conseguir lo mejor, lo más satisfactorio y lo que nos haga sentir realmente bien.

Por lo tanto, para empezar con el cambio y disfrutar de un amor pleno y verdadero se requiere de un trabajo interno, mental y emocional. Tendremos que aprender a desprendernos de todas aquellas ataduras que encierran nuestras ideas anteriormente creadas en nuestra imaginación y el concepto del «amor perfecto».

Es importante entender que no podemos obligar a cargar a nadie con la responsabilidad de completarnos, de abarcar todas nuestras carencias o de resolver nuestros propios conflictos. Solo así comprenderemos lo que realmente podemos esperar de un amor verdadero.

El amor verdadero se mantiene día a día

Un amor auténtico, no de película americana, se construye y se mantiene día a día, sin normas, ni horarios. Un amor donde se respeta la intimidad de cada uno, donde se acepte, se comprenda y se de lugar al destino de cada uno, pasado y presente.

Al amor verdadero no se le engaña, ni se le traiciona, ni se abandona; sino que, el amor verdadero y saludable aporta a cada uno seguridad, fortaleza y confianza por igual.

Una sinceridad basada en el respeto y aceptación de todas las virtudes y defectos de nuestra pareja, valorando los pequeños detalles del día a día y sobre todo creando un entorno de confianza y tranquilidad donde encontrar tu lugar seguro y donde sentirte protegido.

Por lo tanto, nos queda reafirmar que el amor perfecto no existe, pero el verdadero sí que existe. Es ese amor al que se le conoce por lo que ofrece sin exigir nada a cambio. Es aquel que le saca una sonrisa a nuestra alma.

En definitiva, un amor de naranjas completas, nada de medias naranjas, con su zumo, su pulpa y sin exprimidor.

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